Vivir en Corrientes

La cruz de los milagros

La cruz de los milagros

Hace cinco años emigré del Chaco, provincia de la laica República Argentina, para vivir en el país de Corrientes.

Pese a lo que diga cualquier geógrafo, este suelo que piso circunstancialmente es considerado por sus habitantes un país aparte, idea que puede apreciarse tanto en la voz estridente de Ramona Galarza (Yo, que vengo del país/ de la tierra de San Martín) como en la explicación que me da un remisero sobre la guerra de Malvinas (que enfrentó, como se sabe, a Corrientes y al Reino Unido de Gran Bretaña, contando con algunos aliados menores en cada bando). De a poco, también este chauvinismo se vuelve 2.0.

Que se entienda, entonces: lo que un porteño (enemigo número uno del correntino bien nacido, desde la época de federales y unitarios) llamaría con desprecio provincianismo, en realidad es nacionalismo (por oposición al internacionalismo cosmopolita capitalino). Corrientes está orgullosa de su estirpe, lengua y cultura hispana y guaraní, único mestizaje que aquí se reconoce como puro, pese a la aparente contradicción de términos.

Pero el fenómeno más característico, sin dudas, es el religioso. Si bien en privado la mayoría practica alguna forma de sincretismo (gauchitogiles, sanlamuertes), en público la gente hace parecer a la Ciudad del Vaticano lo que es, o sea, una embajada de la cultura correntina. Cuando llegué me impresionó viajar en colectivo por el centro y ver a la multitud repetir al unísono, ante cada iglesia que cruzábamos, la señal de la cruz. Las exhibiciones de coordinación de grupos que hacen los chinos son juegos de niños frente a esas manos que recuerdan, sin necesidad de mirar por la ventana, en que momento santiguarse.

Una anécdota servirá, probablemente, para reforzar esta descripción.

Segundo día de clases de tercer año, profesora nueva de una materia nueva llamada Historia del Arte. Actividad, analizar un cuadro azteca y otro español para buscar puntos en común. Como las dos obras tienen carácter mítico, recurro a la fenomenología de las religiones (Mircea Eliade) para exponer livianamente una tesis señalando las imágenes de jóvenes dioses murientes y las prácticas caníbales que comparte el cristianismo (bajo la forma de la eucaristía) con las religiones precoloniales y que pueden explicar las coincidencias pictóricas.  Aunque mi tesis es completamente académica, toda la clase me mira hubiera dicho cosas gravísimas. La profesora sonríe y se limita a preguntar: ¿Vos no sos correntino, no?

En general convivo con la moral conservadora de mis vecinos con piedad y cariño (al fin y al cabo, el extranjero soy yo, y sería desagradecido pasármela señalando con el dedo) pero hay hechos que no se pueden callar. No, no es normal que la iglesia sea la que pide explicaciones al Estado cuando un documento oficial no incluye la cruz católica, y mucho menos que la curia amenace con impedir el retiro de símbolos no republicanos. No es sano para la democracia que ante una decisión administrativa los cruzados salgan a anunciar una nueva lucha. A veces los obispos no tienen nada que envidiarle a los ayatolás iraníes, pero eso no significa que haya vía libre para actuar como talibanes. Personalmente estoy a favor de eliminar toda simbología religiosa de las instituciones estatales, pero pienso dar un debate al respecto, no una batalla.

En algún momento la sociedad correntina tendrá que entender que hay un fino límite que separa la identidad cultural del fundamentalismo y que hoy, para desgracia de las ideas republicanas que fundaron el país (que también es Corrientes), se lo está cruzando.

Tags: , , , , ,

11 Responses to “Vivir en Corrientes”

  1. correcaminos 24 abril 2010 at 15:38 #

    si loco, Corrientes no es de otro pais, es de otra época, una vez paré a dormir en “La Cruz” y por la propaladora del pueblo, bastante potente, anunciaban la muerte de un venerable anciano de la comunidad, la locutora decía que el susodicho ya estaba a la derecha de Dios y rezaba padres nuestros y aves marias indiscriminadamente, invitando a quien quisiera a ir al velorio, creo que fueron tres horas ininterrumpidas, donde no había escapatoria, salvo una parrilla en la ruta que me tuvo como comensal hasta bien tarde, cuando esa voz demoníaca que decía que todos nos ibamos a morir, y que el Eterno nos estava esperando, cesó con su tortura. “Ya que son tan chupacirios porqué no se meten los cirios bien en el orto”, le dije al conserje del hotel, me tuve que mudar de hotel para no ser crucificado.

    • Martín 25 abril 2010 at 12:28 #

      ¡Qué anécdota! Y sí, te salvaste en el momento justo.

  2. Clarisa 27 enero 2011 at 10:37 #

    Ramona Galarza, no canta “Yo, que vengo del país/ de la tierra de San Martín”. Hay que investigar más…

    • Martín 28 enero 2011 at 0:52 #

      Gracias por la corrección, aunque no creo que cambie el contenido del artículo.

  3. Josefina 27 enero 2011 at 14:13 #

    Así es, los correntinos somos orgullosos de ser lo que somos: correntinos y argentinos…..pero eso no se dá en todas las provincias??? no??? es una lástima no? queremos nuestra cultura, todo lo q nos identifica, no veo nada malo en ello, hay tradiciones q vienen d hace mucho pero muchos años atrás y se transmiten d generación en generación, eso hace rico a un pueblo, mantener sus tradiciones, su identidad…….recuerdo q la primera vez q viajé a Bs As (15 años tenía) unos amigos d mis primas se burlaban xq soy correntina, como hablaba, como pronunciaba las palabras como x ejemplo lluvia, calle, etc etc…….ellos se creian los sabelotodos y claro yo era del interior y correntina encima ajajaj, osea era nada prácticamente…..q absurdo jaja….pero así nomás es la gente, muchas veces habla por hablar, la ignorancia a veces es muuuyyy grande, bajo todos los aspectos, sea d la provincia q sea jejeje, d eso nadie se salva…………saludos y Viva mi Corrientes Porá, una hermosa provincia (como tantas otras de nuestro hermoso País) con muchas tradiciones como el chamamé y el carnaval entre otros…………..

    • Martín 28 enero 2011 at 0:56 #

      Puede darse, los cordobeses y los porteños suelen tener también el mambo del orgullo provinciano. No digo que esté mal. A mí también me cargaban por decirle chúvia a la lluvia, no pasa por ahí el tema, ni porque a veces la correntinidad excesiva me parezca divertida. El artículo apuntaba a que esa cultura puede ser perjudicial para la democracia, como ocurre cuando se inserta un elemento extraño (la iglesia) en círculos que son estatales y por tanto, laicos. Gracias por aportar.

      • Clarisa 28 enero 2011 at 11:38 #

        Entiendo tu punto, pero creo que tu análisis va en dirección equivocada: no es que la iglesia o religiosidad se inserta en los círculos laicos estatales, es al revés.

        Los positivistas, republicanos y laicos que fundaron el Estado argentino estaban en Buenos Aires, no acá. Por éstas tierras (desde los guaraníes, incluso), la religiosidad es un estilo de vida de gran parte de la población. El estado laico se inserta en ese contexto.

        Por esta misma situación es que Corrientes es vista por nosotros como un “rancho aparte”.

        Yo ni creo en dios, pero acá la gran mayoría sí (mínimamente), y esa situación y el estilo de vida que conlleva, es previa a todo lo demás.

        Saludos.

        • Martín 30 enero 2011 at 13:26 #

          Coincido con tu análisis. La única diferencia es que estoy en contra de esa situación de “rancho aparte”. Las identidades regionales no pueden pesar más que el ordenamiento conceptual y jurídico de una república. Ni siquiera el estilo de vida de la población: en España, uno de los países más católicos del mundo, el gobierno hizo retirar toda simbología religiosa de los edificios públicos sin consultar a nadie. No tengo nada contra la religiosidad, siempre que se mantenga lejos del estado. Como alguien propuso con eso de dar al César lo que es del César. ¡Saludos!

          • Clarisa 31 enero 2011 at 9:33 #

            No hay diferencia…

            La situación de “rancho aparte” es una realidad, o eso es lo que quise expresar, no puse ninguna valoración al respecto.

            Y esa realidad comienza a gestarse desde el comienzo, desde que Torres de Vera y Aragón pisó estas tierras.

            Me extraña lo de ” Las identidades regionales no pueden pesar más que el ordenamiento conceptual y jurídico de una república”, ya que de hecho lo hacen. Difícilmente pueda ser al revés: el Estado por lo general no tiene inicios racionales, por más que en la modernidad algunos querían argüir lo contrario (Hobbes, Locke, etc); las regiones se consolidan primero, y después el Estado Nacional.

            Me parece irreal y utópico pensar que se pueda convencer a un montón de gente que actúe diferente en pos de algo que “puede o no puede ser” desde el punto de vista racional o práctico. Eso es algo que se alcanza con el tiempo, las costumbres pueden cambiar, pero toma décadas o siglos.

            Eventualmente la Iglesia se separará del Estado, también aquí en Corrientes, pero probablemente falten varias generaciones. Primero tiene que aumentar el número de ateos o indiferentes a la religión (incluso el número de personas de otras religiones), para que el debate ingrese a la sociedad y se llegue a esa conclusión.

            • Martín 8 febrero 2011 at 13:38 #

              Es cierto, las regiones se consolidan antes que los estados nacionales, pero una vez consolidado el estado nacional según un ordenamiento de principios, deben someterse. El nuestro fue liberal desde sus inicios. Darle derechos a una provincia para decidir sobre este doctrina sería como permitirles elegir si aplican o no una ley federal.

              No es irreal legislar en contra de lo que piense o crea la gente: la democracia no puede ser demagógica. Para mí, pensar “es irreal imponerle el laicismo a un pueblo católico” es populismo de derecha. No me parece necesario esperar porque no creo que es algo que dependa de las costumbres de la gente. Vuelvo a repetir el caso de España o, ahí tenés si querés un ejemplo en los países islámicos, Turquía.

              La separación de la iglesia y el estado, en el siglo XXI, ni siquiera debería ser objeto de debate. Creo que esa es nuestra diferencia principal. Me niego a conceder transformaciones etapistas para una batalla que está ganada.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Tweets that mention Vivir en Corrientes | fragmentario -- Topsy.com - 19 abril 2010

    [...] This post was mentioned on Twitter by Mariela A. Sandoval and Alfredo Ramirez, Martín M. Quintana. Martín M. Quintana said: Nuevo post: Vivir en Corrientes http://bit.ly/cpm4sX [...]

Leave a Reply