Vidas familiares/ 8
Capítulo 8 de un total de 30 en Vidas familiares


Mamá retoca el único caballo que calificó como rescatable. Los demás equinos yacen amontonados prolijamente en un rincón, esperando la hora de sacar la basura. Yo cebo tereré mientras tomo notas en su escritorio con la portátil.

-¿Alguna noticia importante?

-Hay un paro de Moyano. Clarín y La Nación dicen que es para que no distribuyan sus diarios. Perfil, Crítica y Página no dicen nada. Raro.

-Raro no, con este gobierno no me extraña. No les gusta la prensa que dice la verdad. Ojalá no les pase nada a ustedes con su programa.

-No, no creo. La radio es muy chica para que le den pelota.

Entre mis preceptos domésticos está el de no discutir jamás con mamá sobre política. Sus opiniones son las más comunes que se puedan escuchar, y varían a medida que el clima del que tanto se preocupan las secretarías de redacción se enrarece o se transparenta. No deja de sorprenderme que alguien con tanta formación intelectual caiga en tantos lugares comunes, pero ahí tenemos a Iglesias, a Carrió, a Eliaschev y a tantos otros declarando burradas monumentales, y nadie hace nada. El mérito mayor de mamá es que su incidencia ciudadana es nula (ni siquiera vota a los partidos que le atraen, que son todos los que despotrican contra la corrupción), por lo tanto no tiene ninguna capacidad de daño. Creo que ella se da cuenta de que evito polemizar cuando conversamos, y recibe de buen grado esa indulgencia. Lo primero es la familia, como dice la Coca-Cola.


Stornelli dijo culo. Estoy tomando nota de todos los antecedentes, para que Trejo los enumere. Reutemann, De Narváez, Maradona. Ponerla en medio del culo, romper bien el culo, tenerla adentro y seguir chupándola: parecen recetarios de un Kama Sutra poco elegante. ¿Estaremos volviendo a ser niños, recuperaremos el hermoso vicio de decir palabras prohibidas? Lanata siempre cuenta que su travesura infantil preferida era pasar frente a la comisaría y decir Perón en voz baja. La historia de las palabras negadas es la historia de las palabras que afloran con fuerza mayor. Las catacumbas del lenguaje son los mejores lugares para criar expresiones que se popularicen. A nadie le interesa un tipo que denuncia una operación política, que vence a otro candidato o que no comparte con la prensa la evaluación del equipo que dirige. Las malas palabras sirven como catalizador de debates más amplios. Habría que declararlas pilares de la democracia, no ponerlas bajo la alfombra.

Por supuesto, no escribo esto en el cuaderno para llevar a la radio. Trejo es liberal, pero tiene un público de viejas que lo mantiene a raya. El miércoles pasado dijo al aire que no consideraba que las religiones tengan competencia en el debate legislativo sobre el matrimonio homosexual, y le saltaron a la yugular. Tuvo que aclarar varias veces que no tenía una posición definida sobre la ley (en privado, nos decía a los colaboradores que estaba a favor, pero que no se nos ocurriera volver a incluir el tema) y ni así se tranquilizaban las señoras. Tuvimos que desenchufar el teléfono para poder seguir el programa.


Levantaron el bloqueo camionero. Igual aclaran que la jugada de Moyano es otro paso contra los diarios independientes. No hay que olvidarse que aunque desistan de sus artimañas, siguen siendo los malos.


-Estoy pensando en alquilar algo. Un departamento chiquito, cerca de la radio. Hay lindas ofertas para el barrio Leloir, y no es tan lejos de casa.

Dejó el pincel y me miró con interés y dolor.

-¿Por qué? Acá no te falta nada. Nadie te controla, tenés tu independencia. Además podés gastar tu sueldo en tus propias cosas, no tenés que aportar. ¿Vos sabés lo caras que están las cosas, Ernesto?

-Sé. Pero no me doy muchos lujos, me tiene que alcanzar la plata. Mucha gente vive con poca plata. Ya puedo arreglar mis propios problemas, no soy tan pendejo como parezco.

Volvió a concentrarse en agregar gris a las crines del animal. El fondo tenía algo raro, era una noche de azules y rojos, un espacio onírico donde no había más distracciones que la figura principal. Pensé que mamá no volvería a tocar el tema, así que empecé a guardar mis cosas en la mochila, pero antes de despedirme me detuvo.

-No te voy a impedir nada. Tenés derecho a querer hacer tu vida en otro lugar, no va a ser el fin del mundo para nosotros. Lo que quiero es que seas consciente de las responsabilidades que vas a tener si te decidís. Nosotros te vamos a seguir ayudando, pero no va a ser lo mismo.

-Gracias, mamá.

-No creas que te quiero extorsionar, pero te voy a extrañar mucho. Espero que vengas a visitarme seguido.


No fue tan difícil, al final. Mamá quedó pintando sus cuadros de buen humor, o eso me pareció. Lo mejor es que se creyó desde el primer momento que quiero irme por mi voluntad, y que no tiene nada que ver con ellos. Si analizo el inicio de todo, no hay nada de falso en eso.


Empieza el programa. Trejo está embaladísimo con el tema del bloqueo, vamos a tener un editorial cargado. Ya empezaron a sonar los teléfonos.

¿Te pareció interesante? ¡Compartílo!
No Comments Posted in Nouvelle
Tagged ,

Leave a Reply

CommentLuv Enabled

Using Gravatars in the comments - get your own and be recognized!

XHTML: These are some of the tags you can use: <a href=""> <b> <blockquote> <code> <em> <i> <strike> <strong>