Con los fragmentos de las cátedras rotas por el despotismo, haremos tribunas para combatir a los tiranos.
José Manuel Estrada
Con los fragmentos de las cátedras rotas por el despotismo, haremos tribunas para combatir a los tiranos.
José Manuel Estrada
para seguir con las citas, de ‘el banquero anarquista’ de pessoa
;Ahora fíjate bien en lo que eso significa. Un reducido grupo formado por gente sincera
(te aseguro que era sincera), unido, establecido expresamente para trabajar por la
causa de la libertad, pasados pocos meses había conseguido una sola cosa positiva y
concreta: la creación de tiranía en su interior. Y observa qué tiranía. No era la derivada
de la acción de las ficciones sociales, la cual, si bien lamentable, podía resultar hasta
cierto punto comprensible; aunque menos comprensible entre quienes combatíamos
esas ficciones que entre otras personas. Pero, en fin, vivimos en medio de una
sociedad basada en las ficciones y no somos del todo culpables cuando no podemos
sustraernos a su acción. Sin embargo, no se trataba de eso. Quienes ejercían mando
sobre los demás y los conducían hacia donde querían no lo hacían por la fuerza del
dinero, de la posición social o de cualquier autoridad de naturaleza ficticia que se
atribuyeran; lo hacían por una acción de cierta especie situada fuera de las ficciones
sociales. Más aún: una tiranía ejercida entre sí por personas cuyo objetivo sincero no
era otro que el de destruir tiranía y crear libertad.;
(me levanté injustificadamente belicosa)
Muy buen punto y excelente Pessoa, en todos sus heterónimos. Las tiranías concretas y simbólicas tienden a repetirse en los que ocuparon el rol de libertadores, eso es un hecho característico de todas las revoluciones.
PD: Aclaro que Estrada y su círculo no me simpatizan, de hecho el tipo fue un enemigo declarado del laicismo escolar. Pero tratándose del homenajeado, quise rescatar una idea que me pareció potable.