Conferencia caliente - Perfil.com

Visto, como no podía ser de otra manera, en perfil.com

El fin del mundo está cercaSí, suena a que el grupo Clarín decidió blanquear a Elisa Carrió -su recurrente columnista televisiva y predicadora oficial- pero en realidad se trata de un interesante libro editado por Clase Turista como parte de una biblioteca en donde la incorrección política es la regla (la antología de poesía iraquí con diseño de carta-bomba fue uno de los primeros ejemplares de la serie).

A prepararse, entonces, que el fin de los días está a la vuelta de la esquina.

Campaña de Amnistía Internacional


No hizo nada. Él sólo está mostrando el número de teléfono de Amnistía Internacional.

Discriminar no es humano. Denuncialo.


Visto en Peinate que viene gente, junto a otras campañas gráficas agresivas.

En el marco del inicio del juicio al autor material del asesinato de Carlos Fuentealba, el genial historietista rionegrino Chelo Candia publica una historieta que, vuelve a incluirlo (su primer homenaje es emblemático), en compañía de otros luchadores asesinados, como Darío Santillán, Maximiliano Kosteki y Pocho Lepratti: Vamo´ Maestro. La belleza artística, humana y política de estas obras me exime de expresar más que mi admiración mayúscula por la existencia de artistas excelentes que no han resignado su compromiso con la realidad. Y el mejor homenaje a esta apuesta, es hacerla conocer. Acá va:

Vamo´ maestro - Chelo Candia

carlos-fuentealba-aurelio-marcelo.jpgCarlos era un docente grandote, barbudo y humilde, con cuarenta años, dos hijas adolescentes, una bicicleta y un largo trayecto como luchador social y delegado sindical. Tenía, además del título docente, una tecnicatura en química. Había trabajado en varios oficios, en la administración de UOCRA, en una fábrica de jugo, en un laboratorio, en un supermercado. A la par, con mucho esfuerzo, estudió para maestro. Hace exactamente un año, el policía José Darío Poblete, respondiendo a las órdenes represivas del gobernador Jorge Sobisch, lo mató disparándole desde dos metros con un lanzagranadas. El cartucho de gas le destrozó el cerebro.

Seguramente, Carlos, tus verdaderos asesinos quedarán impunes, como ocurre en este país con los poderosos. Ya sé que no te sorprendería, sabías de estas injusticias endémicas, de las de arriba y de las de abajo, del hambre de los chicos, del analfabetismo estructural y funcional, de las paredes mohosas, del frío en las aulas. Apostabas igual a la mañana iniciática, a la batalla cotidiana, a la pedagogía de la esperanza, al amor urgente.

Tus asesinos no te odiaban sólo por quién eras sino por los ejércitos que veían detrás tuyo, armados todos de terribles tizas blancas. Nos querían matar esa utopía desgarrada llamada educación pública, igualdad social, libertad de pensamiento. Querían matar, porque no saben hacer otra cosa.

Hoy, Carlos, tu nombre es bandera de ese mundo nuevo. Tus colegas llenan las plazas, luchan en las aulas, trabajan como hormigas por la utopía posible. Otros estamos cerca de convertirnos en educadores y miramos con los ojos húmedos ese país que soñaste, esa imagen justa y amorosa que se sueña en las escuelas.

Ahora entiendo que no ocurrió, que no te mataron, que los monstruos intentando detener tu lucha, no consiguieron más que extenderla. La educación marcha hoy, más unida, dispuesta a acabar con este sistema excluyente y asesino.

Hoy caminamos todos juntos, vos sabés adonde. Allá nos vemos.

Imagen: Marco Aurelio, Nocturama.
avatar fragmentario es la bitácora personal de Martín Miguel Quintana, residente de profesorado, escritor y utopista profesional. Correo:

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