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La imputabilidad a menores y la in(puta) habilidad judicial

(Publicado originalmente en El Hormiguero)

Me llama la antención ver que, en tiempos duros de mano dura, a muchos se les escapó un dato fundamental, una revelación casual, un tesoro escondido.
Sí, entre tantos datos policiales que hacen palidecer a doña Rosa, el gobernador bonaerense Scioli terminó espetando frente a las cámaras, como para hacer entender que va en serio:

- Y de estos chicos que cometen delitos, casi el diez por ciento no va a la escuela- citó, como sumando otro crimen.

¿Por qué me pongo contento, incluso si la estadística esté ocultando la expulsión real de estos adolescentes?

Porque eso quiere decir que estos chicos en riesgo de criminalidad son -en una gran mayoría y según Scioli- nuestros alumnos. Eso significa que no es necesario crear las megacárceles para niños con las que sueña Blumberg ni regresar al infanticidio, como propone más de un ciudadano tan honorable como indignado: ya hay una institución que aloja esos chicos, y es la que más herramientas tiene para formar personas, para devolver dignidades, ofrecer horizontes y reconstruir lazos comunitarios.

Pero que den argumentos los que saben:

El representante regional de Unicef, Nils Kastberg, advirtió hace poco que “la cárcel es como la universidad del crimen para niños y adolescentes (…) [Encarcelarlos] ¿Para qué, para que entren y luego generen más inseguridad?”. Nora Schulman, titular del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN), dijo que el último estudio en este sentido reveló que el 70 por ciento de los presos provienen de un instituto de menores de edad o al menos pasaron en algún momento por ellos (Blog Te vas a Marzo). “Estos reformatorios en realidad son deformatorios absolutos“. (Elías Neuman, criminólogo, Crítica de la Argentina). El consultor del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y docente de la Universidad de Buenos Aires, Diego Freedman señaló que “ampliar el alcance del sistema penal no mejora la cantidad y violencia en los delitos” (Sur y sur).

Hoy podemos empezar por otra reivindicación docente y ciudadana que solucione, entonces, este problema imposible para el Estado policial, pero factible para el Estado de derecho: exigir aumento de gabinetes de contención psicológica, programas de asistencia pedagógica y monitoreo constante del riesgo social. ¿Con qué, dirá usted, desencantado/a? ¡Pues con el hinchado presupuesto con el que se cuenta para crear los nuevos ghettos infantiles! Al fin y al cabo, somos un poco más formativos y más democráticos que los guardiacárceles ¿no?

Mientras los chicos y chicas sigan en la escuela, otras oportunidades son posibles.
Estén atentos, entonces, y actúen rápido para ofrecerlas, antes de que el sistema judicial se adelante. De eso depende que la palabra gane la batalla al garrote.

Edupunk: 20 tesis para los próximos 20 años

Me permito compartir con ustedes (¡viva el conocimiento libre!) una primera tentativa de manifiesto, publicada hace dos días, sobre la filosofía del Edupunk, sus miradas, sus luchas, sus propuestas.

Manifiesto Edupunk

1. La institución educativa ha demostrado ser la institución más conservadora:ha resistido hasta el televisor y la calculadora.

2. La gran mayoría de quienes toman decisiones importantes allí, apenas conoce lo que es internet.

3. Cada vez más, tendremos todas las respuestas al alcance instantáneo de la mano.

4. Quienes tengan, las cada vez más rapidámente viejas “respuestas correctas”, ya no serán los que tengan el poder.

5. El poder se inclinará hacia aquellos que sepan hacer las preguntas “correctas” a cada situación.

6. Aprender no es adquirir conocimientos.

7. Aprender es incrementar la capacidad de conseguir resultados.

8. Tenemos hoy en día, la oportunidad histórica de desinstitucionalizar el aprendizaje.

9. Aprendamos a ver el aprender cómo una actitud superadora ante las circunstancias cambiantes del entorno.

10. Aprendamos a ver el aprender cómo algo natural y espontáneo.

11. Aprendamos a ver el aprender cómo la posibilidad ante situaciones difíciles de la vida.

12. Aprendamos a declarar: puedo aprender, creamos firmemente en ello y actuemos en consecuencia.

13. Edupunk es incontrolable.

14. Edupunk hará de la diversidad cultural, el espejo en el cual mirarnos, para soltar así lo que no nos deja aprender.

15. Edupunk logrará hacerse cargo profundamente de las inquietudes de las personas que quieran aprender, cómo así también de los intereses de las personas que estos edupunkers sirvan de una u otra manera.

16. Edupunk logrará reformar de fondo al sistema educativo, al sentirse este amenazado de muerte.

17. El maestro Edupunk, es el constructor del “puedo aprender” del individuo que tiene a su lado.

18. El maestro Edupunk ha aprendido a construir su “poder aprender”, pero nunca termina de hacerlo.

19. El viaje por la vida sólo muestra nuevos horizontes a aquellos que quieren de verdad aprender.

20. Aprendamos a ver cada día, cada hora, cada minuto, nuevos horizontes y hagamos de la vida una obra única de arte.

Vía: El devenir

Sentencias en la causa RI-9

Por fin, el juicio acabó. Los condenados son el teniente coronel Julio Rafael Barreiro (prisión perpetua), el ex capitán y ex titular de la Sociedad Rural de Corrientes Juan Carlos de Marchi (25 años), el teniente coronel Horacio Losito (25 años) y el ex comandante de Gendarmería Raúl Alfredo Reynoso (18 años de prisión). Sin embargo, el ex suboficial Carlos Piriz fue absuelto, así que ahora habrá que pelear la apelación y Nicolaides no asistió por razones de salud. De todos modos, los crímenes que se cometieron hablan por él y por el resto de los responsables.

Como correntino por adopción, me siento alegre por esta condena histórica. Es la primera vez que se juzga a todos los responsables en el marco de un centro clandestino de detención y la primer condena por crímenes de lesa humanidad en la provincia. Me apena, por otro lado, saber que aunque los responsables estén presos, los apólogos gozan de libertad y buena salud.

Cecilia Pando dio la nota volviendo a calificar los juicios como un circo romano hecho para lucrar con las indemnizaciones. Dio su apoyo incondicional a los genocidas que “defendieron a la nación en la guerra desatada por la agresión subversiva y derrotaron a organizaciones terroristas que pretendieron imponernos un régimen marxista” (¡sic!). Se encargó, además, de amenazar de muerte a los jueces y a la diputada nacional, hija de desaparecidos y nieta recuperada Victoria Donda a los gritos y haciendo ostensibles gestos de degüello. Con Eduardo Duhalde (secretario de Derechos Humanos de la Nación) fue un poco más personal:

-Me voy a encargar yo de hacerte mierda. Duhalde, me la vas a pagar, te voy a ir a buscar. Te voy a matar con mis propias manos.

Hoy se suman más genocidas condenados. Estemos felices.
Sus ideas, sin embargo, siguen encarnadas en otros. Estemos alerta.

Veneno a la medianoche

Si hay algo criminal son los encuentros con partes de uno mismo que quedaron en otros.
Por desgracia y ventura, uno cambia. Sin embargo, este proceso no es íntimo. Quienes nos conocieron en distintos momentos hacen de testigos involuntarios de una muerte por etapas.

Es difícil cumplir años, meses, días, aún cuando todavía la impotencia es una amenaza a largo plazo.

Encontrar a un amigo abandonado es una forma de comprobar pasados, de ver quienes fuimos y quienes quisimos ser. El amigo llega, toma un vaso de vino, hace preguntas generales y vacías, se ajusta a los cánones de la cordialidad. Pero llega el momento, etílico o musical, en que hablamos de nosotros mismos, en que comprobamos que los lazos se agrietan, que los sueños envejecen.

Ya no somos los mismos, escribe Pablo, y es así. Ya aprendimos que existe la muerte, que la revolución es imperfecta, que no somos tan queribles como quisiéramos, que el poder no es de la imaginación sino de los burócratas de turno. Sin embargo tratamos de hacer como si no lo supiéramos, como si las conspiraciones que fabulamos no fueran fabulosas, como si la piel siguiera reaccionando con belleza ante la belleza. La piedad mutua es un requisito.

Con las mujeres que amamos alguna vez, la cosa es peor. Y no es la celulitis, ni los partos, ni siquiera la falta de arrugas en las comisuras o las uñas cuidadas. Lo peor es la pasión llena de telarañas, la ausencia de ímpetu, el terror al pecado cristiano o laico. Descubir a la novia libertaria definitivamente acomodada a la vida burguesa, vernos a nosotros mismos incapaces de provocar y de sentir de nuevo la rebeldía que creíamos natural, ser inútiles a la hora de acompañarnos en la tristeza colectiva.

Nuestra generación ya ha fracasado: no hemos podido acabar con el tiempo, con la vejez, con el tedio. Hemos mirado la madrugada y hemos reído. Se ha ido la luna y nos hemos quedado solos, con frío, con ganas de dormir en casa.

La madre España y el castellano

Una sonada campaña en defensa del español recorre España, ahora fogueada por la ridícula campaña del PP, el apoyo vía manifiesto de un grupo de intelectuales liberales (Vargas Llosa, Savater, Goytisolo, Pérez-Reverte) y la fingida preocupación de un puñado de académicos, los guardianes de la lengua por omisión.

Es una suerte que la dirección de la RAE haya decidido correrse de esta pantomima y haya negado la existencia de un problema de lenguas. Es una pena, por otra parte, que la institución que asume la voz del idioma no haya denunciado los intereses que existen detrás de esta iniciativa.

Es claro que el castellano no corre ni siquiera un riesgo leve de verse siquiera conmovido por cualquier otra lengua (400 millones de hablantes garantizan una vitalidad enormísima) y que incluso tiende a expandirse y a consolidarse en países no hispanos. Sin embargo, se ha instalado la idea de que nuestra lengua se encuentra en peligro (en su propio lugar de origen) por culpa del crecimiento del catalán, el euskera y el gallego.

Todas las comunidades autonómicas se mostraron sorprendidas por la acusación y negaron que exista una política contra el castellano, a la vez que reivindicaron su derecho a promover las lenguas cooficiales. El problema, como es deducible, es otro.

Tiene que ver con el derecho de una cultura a identificarse por su propia lengua y no por la que privilegie el Estado. Tiene que que ver con el prestigio y la historicidad de una lengua sobre otras. Tiene que ver, como indica manifiesto, con la imposición de una lengua, la castellana, que deberá ser común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles y abarcar toda la vida pública, desde edificios oficiales y (…) vías públicas, (…) comunicaciones administrativas, (…) información a la ciudadanía hasta llegar a la representación política de un pueblo:

Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas,utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características.

A estos fascistas del idioma no les vendría mal releer la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos, que casualmente se firmó, hace más de doce años, en la amenazante Barcelona. Tal vez su lectura (ya que las investigaciones de la sociolingüística sobre identidad y lenguaje no les hacen eco) les permita reflexionar y frenar la propuesta de lo que significaría un retroceso de décadas en la democracia lingüística y la pluralidad cultural. Porque España puede ser una madre querida, pero ninguno de sus hijos sufre de complejo de Edipo: ya son libres.