Categoría: Ensayos y errores

Me permito compartir con ustedes (¡viva el conocimiento libre!) una primera tentativa de manifiesto, publicada hace dos días, sobre la filosofía del Edupunk, sus miradas, sus luchas, sus propuestas.

Manifiesto Edupunk

1. La institución educativa ha demostrado ser la institución más conservadora:ha resistido hasta el televisor y la calculadora.

2. La gran mayoría de quienes toman decisiones importantes allí, apenas conoce lo que es internet.

3. Cada vez más, tendremos todas las respuestas al alcance instantáneo de la mano.

4. Quienes tengan, las cada vez más rapidámente viejas “respuestas correctas”, ya no serán los que tengan el poder.

5. El poder se inclinará hacia aquellos que sepan hacer las preguntas “correctas” a cada situación.

6. Aprender no es adquirir conocimientos.

7. Aprender es incrementar la capacidad de conseguir resultados.

8. Tenemos hoy en día, la oportunidad histórica de desinstitucionalizar el aprendizaje.

9. Aprendamos a ver el aprender cómo una actitud superadora ante las circunstancias cambiantes del entorno.

10. Aprendamos a ver el aprender cómo algo natural y espontáneo.

11. Aprendamos a ver el aprender cómo la posibilidad ante situaciones difíciles de la vida.

12. Aprendamos a declarar: puedo aprender, creamos firmemente en ello y actuemos en consecuencia.

13. Edupunk es incontrolable.

14. Edupunk hará de la diversidad cultural, el espejo en el cual mirarnos, para soltar así lo que no nos deja aprender.

15. Edupunk logrará hacerse cargo profundamente de las inquietudes de las personas que quieran aprender, cómo así también de los intereses de las personas que estos edupunkers sirvan de una u otra manera.

16. Edupunk logrará reformar de fondo al sistema educativo, al sentirse este amenazado de muerte.

17. El maestro Edupunk, es el constructor del “puedo aprender” del individuo que tiene a su lado.

18. El maestro Edupunk ha aprendido a construir su “poder aprender”, pero nunca termina de hacerlo.

19. El viaje por la vida sólo muestra nuevos horizontes a aquellos que quieren de verdad aprender.

20. Aprendamos a ver cada día, cada hora, cada minuto, nuevos horizontes y hagamos de la vida una obra única de arte.

Vía: El devenir

Por fin, el juicio acabó. Los condenados son el teniente coronel Julio Rafael Barreiro (prisión perpetua), el ex capitán y ex titular de la Sociedad Rural de Corrientes Juan Carlos de Marchi (25 años), el teniente coronel Horacio Losito (25 años) y el ex comandante de Gendarmería Raúl Alfredo Reynoso (18 años de prisión). Sin embargo, el ex suboficial Carlos Piriz fue absuelto, así que ahora habrá que pelear la apelación y Nicolaides no asistió por razones de salud. De todos modos, los crímenes que se cometieron hablan por él y por el resto de los responsables.

Como correntino por adopción, me siento alegre por esta condena histórica. Es la primera vez que se juzga a todos los responsables en el marco de un centro clandestino de detención y la primer condena por crímenes de lesa humanidad en la provincia. Me apena, por otro lado, saber que aunque los responsables estén presos, los apólogos gozan de libertad y buena salud.

Cecilia Pando dio la nota volviendo a calificar los juicios como un circo romano hecho para lucrar con las indemnizaciones. Dio su apoyo incondicional a los genocidas que “defendieron a la nación en la guerra desatada por la agresión subversiva y derrotaron a organizaciones terroristas que pretendieron imponernos un régimen marxista” (¡sic!). Se encargó, además, de amenazar de muerte a los jueces y a la diputada nacional, hija de desaparecidos y nieta recuperada Victoria Donda a los gritos y haciendo ostensibles gestos de degüello. Con Eduardo Duhalde (secretario de Derechos Humanos de la Nación) fue un poco más personal:

-Me voy a encargar yo de hacerte mierda. Duhalde, me la vas a pagar, te voy a ir a buscar. Te voy a matar con mis propias manos.

Hoy se suman más genocidas condenados. Estemos felices.
Sus ideas, sin embargo, siguen encarnadas en otros. Estemos alerta.

Si hay algo criminal son los encuentros con partes de uno mismo que quedaron en otros.
Por desgracia y ventura, uno cambia. Sin embargo, este proceso no es íntimo. Quienes nos conocieron en distintos momentos hacen de testigos involuntarios de una muerte por etapas.

Es difícil cumplir años, meses, días, aún cuando todavía la impotencia es una amenaza a largo plazo.

Encontrar a un amigo abandonado es una forma de comprobar pasados, de ver quienes fuimos y quienes quisimos ser. El amigo llega, toma un vaso de vino, hace preguntas generales y vacías, se ajusta a los cánones de la cordialidad. Pero llega el momento, etílico o musical, en que hablamos de nosotros mismos, en que comprobamos que los lazos se agrietan, que los sueños envejecen.

Ya no somos los mismos, escribe Pablo, y es así. Ya aprendimos que existe la muerte, que la revolución es imperfecta, que no somos tan queribles como quisiéramos, que el poder no es de la imaginación sino de los burócratas de turno. Sin embargo tratamos de hacer como si no lo supiéramos, como si las conspiraciones que fabulamos no fueran fabulosas, como si la piel siguiera reaccionando con belleza ante la belleza. La piedad mutua es un requisito.

Con las mujeres que amamos alguna vez, la cosa es peor. Y no es la celulitis, ni los partos, ni siquiera la falta de arrugas en las comisuras o las uñas cuidadas. Lo peor es la pasión llena de telarañas, la ausencia de ímpetu, el terror al pecado cristiano o laico. Descubir a la novia libertaria definitivamente acomodada a la vida burguesa, vernos a nosotros mismos incapaces de provocar y de sentir de nuevo la rebeldía que creíamos natural, ser inútiles a la hora de acompañarnos en la tristeza colectiva.

Nuestra generación ya ha fracasado: no hemos podido acabar con el tiempo, con la vejez, con el tedio. Hemos mirado la madrugada y hemos reído. Se ha ido la luna y nos hemos quedado solos, con frío, con ganas de dormir en casa.

Una sonada campaña en defensa del español recorre España, ahora fogueada por la ridícula campaña del PP, el apoyo vía manifiesto de un grupo de intelectuales liberales (Vargas Llosa, Savater, Goytisolo, Pérez-Reverte) y la fingida preocupación de un puñado de académicos, los guardianes de la lengua por omisión.

Es una suerte que la dirección de la RAE haya decidido correrse de esta pantomima y haya negado la existencia de un problema de lenguas. Es una pena, por otra parte, que la institución que asume la voz del idioma no haya denunciado los intereses que existen detrás de esta iniciativa.

Es claro que el castellano no corre ni siquiera un riesgo leve de verse siquiera conmovido por cualquier otra lengua (400 millones de hablantes garantizan una vitalidad enormísima) y que incluso tiende a expandirse y a consolidarse en países no hispanos. Sin embargo, se ha instalado la idea de que nuestra lengua se encuentra en peligro (en su propio lugar de origen) por culpa del crecimiento del catalán, el euskera y el gallego.

Todas las comunidades autonómicas se mostraron sorprendidas por la acusación y negaron que exista una política contra el castellano, a la vez que reivindicaron su derecho a promover las lenguas cooficiales. El problema, como es deducible, es otro.

Tiene que ver con el derecho de una cultura a identificarse por su propia lengua y no por la que privilegie el Estado. Tiene que que ver con el prestigio y la historicidad de una lengua sobre otras. Tiene que ver, como indica manifiesto, con la imposición de una lengua, la castellana, que deberá ser común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles y abarcar toda la vida pública, desde edificios oficiales y (…) vías públicas, (…) comunicaciones administrativas, (…) información a la ciudadanía hasta llegar a la representación política de un pueblo:

Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas,utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características.

A estos fascistas del idioma no les vendría mal releer la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos, que casualmente se firmó, hace más de doce años, en la amenazante Barcelona. Tal vez su lectura (ya que las investigaciones de la sociolingüística sobre identidad y lenguaje no les hacen eco) les permita reflexionar y frenar la propuesta de lo que significaría un retroceso de décadas en la democracia lingüística y la pluralidad cultural. Porque España puede ser una madre querida, pero ninguno de sus hijos sufre de complejo de Edipo: ya son libres.

Mucho se ha discutido sobre la forma en que el kirchnerismo se apropió de organizaciones, discursos y sentidos políticos sobre los que se vertebró históricamente el progresismo. Las razones son tan múltiples como las culpas, y muchas de estas culpas tienen sus razones en los errores comunicativos y organizativos que se cometen (que cometemos) desde la izquierda. Si hace ya varios años los partidos y frentes progresistas exhibían serios problemas para convencer al electorado y aún a sus propios adherentes, el experimento de la transversalidad y la cooptación borró del mapa la posibilidad de una alternativa de izquierda que pueda competir con el oficialismo.

Sin embargo, el conservadurismo no lo pasó tan mal. Al contrario, es probablemente el sector que más salió ganando del reordenamiento ideológico, desde el liberalmacrismo hasta el pattifascismo, pasando por la tragedia que significó Sobisch y las comedias que representa el saádismo.

Este escenario colocó al progresismo en dos posiciones.

Desde un lugar se proclama que, al ser imposible por el momento instituirse a la izquierda del kirchnerismo, cualquier construcción crítica será funcional a la derecha y por lo tanto el camino es la reforma desde dentro del poder. Parecen decir: el FPV nos absorberá, pero la historia me absolverá.

Otros grupos (entre los que me incluyo) se vieron obligados a oscilar, como costo de la independencia, entre el discurso testimonial y los apoyos coyunturales. Esta izquierda no integrada sólo tiene claro dos cosas: que no es kirchnerista y que su deber es articular ideas y prácticas superados que permitan recobrar el lugar y el tiempo perdidos. Es decir, nos ubicamos en mismísimo limbo (un lugar que, según los últimos edictos eclesiásticos, parece no existir).

Pero aunque en cualquiera de estas dos posturas prime la incomodidad (nadie dijo que era fácil), quienes rompieron el molde asumiendo una extrañísima tercera posición parecen sentirse cómodos, y además ganan popularidad y votantes: me refiero a la flamante izquierda de derecha.

Esta izquierda (más precisamente ex-centroizquierda) resolvió la dialéctica con imaginación, y como venganza por las ideas que ahora representan otros, cometió la misma apropiación pero en sentido contrario: se adueñó del discurso de la intolerancia y el catastrofismo, apeló al sentido común de la clase media gorila y la clase alta golpista, se burló de todas las instituciones democráticas, se aprovechó sin empacho de la mentira, la calumnia y la falacia de los Grondona y los Morales Solá. ¿Si ellos crecieron así por qué nosotros no? se preguntaron, y abandonaron todo lo que antes defendieron, en algunos casos por simple oportunismo, en otros porque jamás creyeron en lo que decían.

El emergente más obvio es la mesiánica Carrió y su cohorte de delarruistas reciclados de la Coalición Cínica, pero también podemos incluir a Luis Juez, a la UCR (que -no nos olvidemos- forma parte de la Internacional Socialista) y a varios medios y periodistas antes llamados críticos. Ubicarse un paso a la izquierda de la derecha parece ser una inversión incluso más redituable que la soja.

¿Qué será de nosotros, los cavernícolas que aún creemos que la izquierda debe ser más antifascista, más democrática, más ética y más humana que la derecha, ahora que Lilita anunció que el apocalipsis se atrasó pero llegará en julio? ¿Deberemos arrepentirnos de nuestros pecados?

Si bien es cierto que, a decir de Watzlavic, es imposible no comunicar cuando se emite un discurso, puede ocurrir que ciertos enunciados, a fuerza de comunicar ideas-fuerzas que sean identitarias o características de un campo ideológico, se desgasten, anquilosen o directamente momifiquen, desvalorizándose hasta el punto que su sola mención despierte, si no el rechazo directo, por lo menos un principio de duda sobre el interlocutor que los utiliza: me estoy refiriendo a los lugares comunes. A mí, personalmente, me resultan antipáticos y evito de todas las formas posibles acercarme a ellos.

El lugar común (también conocido como frase hecha, sobre todo en estos lares) nos indica que al usuario que los utiliza le falta, por lo menos, una buena dosis de imaginación. En casos extremos, puede indicar inequívocamente un alto índice de demagogia o una pobre formación intelectual. Los lugares comunes pueden ser simplistas cuando intentan disfrazar de verdad evidente algo que a todas luces es una construcción ideológica (La autoridad está hecha para respetarla), u oscurantistas cuando intentan disfrazar de inteligente un enunciado que esconde una irrelevancia (No por mucho madrugar se amanece más temprano).

Pueden connotar identificación con lo popular o, contrariamente a lo que se supone, un feroz elitismo. También condescendencia o agresividad, solidaridad o indiferencia. Pueden provenir de libros cultísimos o de subculturas ignorantes. Pueden, incluso, tener altas dosis de realismo o, como a veces sucede, carecer de asidero alguno. Pueden llevar la forma de una justificación, una antítesis, una apelación. Hay tantas características en lugares comunes como ideas discursivas y formas que los sustenten.

Mi intención no es analizar la validez de cada argumento repetitivo por separado (ya tomé una posición frente a la mayoría de ellos), sino dar cuenta de cómo pueden convertir al discurso político -una tipología textual que debe caracterizarse por cierta destreza intelectual y un contenido de carácter dinámico o por lo menos progresivo- en un discurso altamente estereotipado y hasta vacío.

Para intentar (usando un lugar común imposible) hacer un análisis objetivo, voy a dividir mi recopilación de lugares comunes en el esquema bipartito más usual de la política (izquierda/ derecha), lo que significa sumar la autocrítica al inventario. Los lugares comunes que correspondan a ese limbo ideológico que algunos reconocen y califican como centrismo se ubicarán por aproximación, considerando al pensamiento socialdemócrata como una izquierda y al liberalismo de centro como una derecha. Intentaré además, siempre que sea posible, buscar correlatos entre una posición y otra.

Espero sus colaboraciones para ayudar, vía comentarios que iré incorporando periódicamente, a completar esta tabla con todos los lugares comunes del discurso político (profesional o cotidiano) que conozcan. Pueden en el futuro integrarse a una wiki, a un ensayo sobre linguística, a un trabajo práctico, a las reglas propuestas para un debate, o solamente contribuir a mejorar la significatividad de nuestro discurso individual, lo que ya es un logro en sí mismo. Esta es la tabla, actualizada al 09/05/08.

Izquierda Derecha
Los desaparecidos por las dictaduras eran jóvenes idealistas Los desaparecidos por las dictaduras eran guerrilleros terroristas
Las dictaduras fueron patrocinadas por Estados Unidos Las guerrillas fueron patrocinadas por la URSS
El peronismo es la versión argentina del fascismo El peronismo es una versión potable del comunismo
Los derechos humanos son universales Los derechos humanos son para los delincuentes
Cuba es una democracia socialista Cuba es una dictadura
El aborto legal significa el derecho a decidir El aborto legal significa el que se legaliza el asesinato
La religión es el opio de los pueblos La religión es el orden moral de las sociedades
Los militares son naturalmente asesinos y cobardes Los militares son la reserva moral de la nación
A la derecha le falta leer más libros A la izquierda le falta leer más diarios
Es fundamental solidarizarse con los pueblos que luchan Debe importarnos más lo que pasa en nuestro país que lo que ocurre en la Ex- Birmania
Los piqueteros son trabajadores que luchan por sus derechos Los piqueteros son vagos mantenidos con mis impuestos
La gente elige gobernantes progresistas usando sus legítimos derechos La gente elige gobernantes progresistas porque compran sus votos con una bolsa de mercadería o un vino
La gente elige gobernantes conservadores porque no está educada La gente elige gobernantes conservadores porque no pueden comprarles sus votos
La libertad de expresión es un lujo burgués La libertad de expresión conduce a la pornocracia
La mejor forma de dar seguridad a un pueblo es garantizando los servicios básicos y educándolos La mejor forma de dar seguridad a un pueblo es poniendo más policías y penas más duras
No soy antisemita, sino antisionista No soy antisemita, tengo amigos judíos
Los villeros son personas excluidas por una sociedad indiferente Los villeros son delincuentes que eligen el camino más fácil en vez de intentar progresar estudiando
Las mayorías normalmente toman decisiones equivocadas La izquierda siempre fue un espacio sectario y minoritario
Los pueblos crecen gracias a su industria Los pueblos crecen gracias a las agroexportaciones
Usted no es capaz de entender porque está alienado Usted no es capaz de entender porque no tiene sentido común
Los foristas y comentaristas de derecha son troles Los foristas y comentaristas de izquierda son geeks
La derecha liberal controla los medios La izquierda empresarial controla los medios
El psicoanálisis es un delirio burgués El psicoanálisis es sexopatía
El populismo es democracia directa El populismo es demagogia política

Edición 08/05: Gracias al importante aporte de Pitu, que prestó su ayuda desde el foro de política de psicofxp, agrego hoy los lugares comunes de esa categoría tan extraña como interesante que es el peronismo argentino, y que no logro incluir en la tabla anterior. Va entonces, la nueva:

Peronismo
Necesitamos apoyar a la burguesía nacional frente a la burguesía imperialista.
La autarquía de la nación es la única defensa contra el/los imperialismos.
Pueblo y Nación son los ejes de nuestro accionar político. Por ello no somos partidistas, somos movimientistas.
Todos aquellos que se opongan al pueblo y a la nación son nuestros enemigos.
El Estado Nacional es el vertebrador de los intereses del pueblo.
El pueblo nunca se equivoca.
Los derechos individuales deben subordinarse al interés general.
La Ciencia Económica es una disciplina capitalista.
El arte y la cultura deben reflejar los intereses del pueblo y de la nación.
Nosotros aplicamos los principios del verdadero cristianismo.
Nuestro movimiento surge de las entrañas de nuestra tierra y de nuestro pueblo.
El líder expresa los sentimientos y necesidades del pueblo. El líder hace lo que el pueblo quiere.
La comunicación líder-pueblo no necesita intermediarios.
A lo nacional popular no se lo analiza con categorías políticas clásicas. Es propio de mentalidades extranjerizantes hacerlo. Los que insisten son intelectuales colonizados.
Lo nacional popular no puede ser “cosificado”, debe ser leído desde su “vitalidad fundante”. El intelectual debe acompañar la praxis de su pueblo.
Las culturas y las experiencias políticas de lo nacional-popular son incomunicables e intransferibles.

¿Algún otro aporte? ¡Vamos!

Vivir en un edificio implica múltiples desventajas, pero si esperar el ascensor puede ser estresante, hay situaciones que francamente son inauditas.

No me considero un respetuoso de la legalidad, pero sí de la convivencia pública. Vale decir, estoy de acuerdo con el robo de bancos pero no con negarse a dar el asiento a las embarazadas, cosa que por otra parte no es ilegal. Lo que voy a narrar tampoco lo es, pero no deja de ser problemático.

Un día de estos, antes de salir del patio general, todavía con el picaporte en la mano, una escena me paralizó. A unos metros de mi ubicación, una anciana muy sonriente alentaba a su perro (uno de esos adefesios pretenciosos y pelados cuyo epíteto es toy) a defecar sobre el césped. Cuando salí de mi estupor y me acerqué a la dama, el animal ya había depositado una generosa cantidad de estiércol y recibía los afectos de su dueña.

Indignado, le reproché a la anciana su conducta antisocial, las circunstancias agravantes del hecho (chicos que juegan, insalubridad, zapatillas sucias, aroma nauseabundo, etcéteras). Su rostro se alternaba entre serio y avergonzado. Finalmente, trató de explicarse.

- No puedo juntar eso, tengo problemas de cadera.

- Bueno, podría llevar su perro a otro lugar… a un terreno baldío, al basural de la esquina.

- ¿Y la inseguridad?

- ¿Inseguridad de qué?¿Acaso lleva dinero cuando sale con su perro?

- No, pero me pueden robar a Jaimito. - me espetó, mirando tiernamente al implicado.

Por supuesto, lo primero que pensé es la anciana se burlaba. En primer lugar, mi barrio no se caracteriza por la falta de perros: las calles están inundadas de miles de canes sin dueño. En segundo lugar, nadie robaría un perro tan horrible en plena defecación. La conclusión era que estaba ocurriendo otro caso de esos en que la edad avanzada es sinónimo de impunidad.Me exasperé:

- Como sea, no puede andar andar llenando de mierda el patio. Si no tiene otras opciones, haga que el perro cague dentro de su departamento, y no joda al resto de los vecinos. Buenas tardes.

La señora me miró con odio contenido y yo, haciendo una reverencia, me marché. Mientras giraba hacia la parada de colectivos, alcancé a oir su último descargo.

- Hombre malo, Jaimito.

No pude más que reírme.

avatar fragmentario es la bitácora personal de Martín Miguel Quintana, residente de profesorado, escritor y utopista profesional. Correo:

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