Anoche capturé éste impresionante titular de portada, que puede encontrarse todavía en el Gúguel, en su caché respectivo y en los periódicos que lo copypastearon. Capturo la búsqueda:
También puede encontrarse en el canal de Twitter del medio:

El abroche en Tuíter
Última evidencia: los primeros comentarios de la nota, con referencias al titular:
¿Por qué estoy hinchando tanto las pelotas con algo que ya publiqué, atosigándoos con pruebas de lo que vi con mis ojos, recopilando más que suficientes huellas de esas que siempre deja la interné? Porque en cuestión de pocas horas, todo cambió. En donde debería encontrarse la metáfora del fornicio AFA-Gobierno (que Aguer los perdone), se encuentra una nueva, que alude a un deporte menos pecaminoso que la práctica del sexo neomarxista:
No es la primera vez que Crítica se carga sus propios contenidos, y tampoco es el único medio que lo hace. A diferencia de los blogs -donde no es raro encontrar artículos cargados de comentarios de rectificación, de ratificación, de puteadas, de amenazas, de juramentos, donde no se ha tocado una coma del artículo original-, a los medios tradicionales no les molesta cambiar completamente un artículo a horas de haberlo publicado, sin dar cuenta del cambio.
Dos posibilidades: o les cuesta abrocharse los pantalones, o el editor general se está abrochando a los redactores. Cosas de la libertad de expresión.





